La Corona de Aragón ha sido reconocida históricamente cómo el conjunto de gentes y territorios que se encontraban sometidos a la jurisdicción del Rey de Aragón, esta denominación tiene su origen tras la unión dinástica entre el Condado de Barcelona y el Reino de Aragón en el año 1150. No obstante, los historiadores coinciden en que el término comenzó a utilizarse bajo el reinado de Jaime II ‘el Justo’ en el siglo XIII, ya que anteriormente se utilizaba la expresión «Casal d’Aragó».

Lo que conocemos actualmente como región de Aragón, gozaba entre los siglos VIII y X de cierta autonomía heredada de la resistencia a los musulmanes. Momento en el que se llevando a cabo una transformación transitoria de un protofeudalismo a un Estado feudal.

El matrimonio entre Andregoto Galíndez (hija de Galindo II de Aragón) y el rey García Sánchez I de Navarra, supuso la unión entre estas dos históricas entidades. El origen de la Casa de Aragón lo encontramos ligado a la figura Sancho III de Navarra y baiulus del condado de Aragón, conocido cómo ‘el Mayor’ o ‘el Grande’ (1004-1035), el cual, reinó de forma notable anexionando un gran número de territorios (entre otros, los condados de Ribagorza y Sobrarbe), que tras su muerte dividió entre sus hijos; heredando el trono su primogénito García Sánchez III ‘el de Nájera’, y adjudicando el honor del territorio de Aragón a su hijo Ramiro, que aunque había nacido antes era hijo natural, es decir, fuera del matrimonio legítimo, aunque nunca recibió el trato de hijo bastardo y fue tratado del mismo modo que sus hermanos, refiriéndose a él como regulus. Ramiro nunca llegó a titularse rey, pero sus coetáneos siempre le reconocieron de este modo, considerando a Ramiro I de Aragón el primer rey de Aragón (1035-1063). Así lo expresó años más tarde su propio hijo: ‘Yo, Sancho, hijo del rey Ramiro’.

Siglos XI-XII

Los reyes Sancho Ramírez y Pedro I consiguieron la legitimidad de la nueva dinastía al amparar el reino bajo la Santa Sede, de este modo se unía a los estados occidentales. Sancho Garcés IV , rey de Navarra, fue asesinado por su propio hermano en el año 1076, de forma que los navarros eligieron rey a Sancho Ramírez de Aragón (primo del fallecido), anexionando la corona de Pamplona a la de Aragón y multiplicando por tres su extensión. Sancho Ramírez fundó la ciudad de Jaca, dónde trasladó el obispado mozárabe oscense en 1077, construyó el castillo de El Castellar (entre Zaragoza y Tudela), y conquistó algunos territorios estratégicos cómo Graus, Ayerbe o Monzón, que entorpecía las relaciones entre Huesca y Lérida. Al emprender el asedio de la ciudad de Huesca, murió de un flechazo. Su hijo y sucesor, Pedro I de Aragón (1070-1104) derrotó al rey Al-Musta’in II de Taifa de Zaragoza en la batalla del Alcoraz, conquistando Huesca en noviembre de 1096. Posteriormente tomaría Sariñena, Barbastro y Tamarite de Litera.

Alfonso I el Batallador (1104-1134) contó con la colaboración de la nobleza feudal del sur de Francia para conquistar Tudela, Tarazona, Calatayud, Daroca y Zaragoza en 1118, suponiendo la caída de todo el reino moro. Tras la muerte de Alfonso I sin descendencia, los nobles aragoneses, reunidos en Jaca reconocieron a su hermano Ramiro como rey, los navarros eligieron a García Ramírez, lo que provocó la separación del Reino de Navarra.

Corona de Aragón

El 13 de noviembre de 1137, el entonces rey de Aragón Ramiro II ‘el Monje’ o ‘el Rey Campana’ le otorgó a su yerno Ramón Berenguer IV ‘el Santo’ el reino, (aunque este hecho no implicaba la dignidad real), convirtiéndose así en Príncipe de Aragón y Conde de Barcelona.

Ramiro II ofreció a su hija Petronila con tan solo un año de edad a Ramón Berenguer, desoyendo las presiones recibidas desde el reino de León, que buscaban la alianza matrimonial con Alfonso VII de León ‘el Emperador’ o incluso su propio hijo ‘Sancho el Deseado’, para asegurar la unión de las coronas de Aragón y de León. La boda se celebraría años más tarde, en agosto de 1150, en la ciudad de Lérida, a pesar de la gran diferencia de años entre ambos. Se establecieron unos acuerdos matrimoniales regidos bajo la forma denominada Matrimonio en Casa, de forma que Ramón Berenguer quedaba sometido formalmente al «Señor mayor» de la casa, y este le otorgaba la potestad sobre el solar familiar, asumía el linaje de la Casa de Aragón tanto él cómo sus herederos in saecula saeculorum. Acontecimiento que provocó la la extinción del linaje de la Casa de Barcelona. El hijo que tuvieron en común, Alfonso II, se le reconoció cómo el primer rey de la Corona de Aragón, tras la abdicación de su madre Petronila.